Cómo cambiar de hábitos para adelgazar

Cómo cambiar de hábitos para adelgazar

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Cómo cambiar de hábitos para adelgazar

En realidad perder peso es uno de los propósitos más frecuentes que solicitan muchas personas a primeros de año.

La realidad es que su ilusión apenas dura unos días. Apelar a la motivación o a la fuerza de voluntad para conseguir esos propósitos es firmar el fracaso de antemano.  Pues año tras año se repite la historia. 

Y es que  pretender cambiar un hábito instalado  sin calentamiento previo, es muy complicado eliminar. Pero la buena noticia es que  se puede crear otro nuevo.

El calentamiento previo que sugiero es olvidarte de tener prisa en adelgazar y muchos menos creer que un hábito se cambia rápidamente.

Lo segundo es que huyas de leer, escuchar o ver videos donde te ofrecen perder peso en una semana de manera impactante o fácil.

Aléjate de lo fácil y utiliza tu sentido común. Se acabaría la obesidad en el mundo y nosotros sin darnos cuenta.

El cambio está en ti

Imagina que decides ponerte a practicar deporte porque es bueno para tu salud. Quieres perder 10 kilos. El Lunes es el día indicado para comenzar este cambio en tu vida. El Domingo por la tarde preparas toda tu ropa para que, mañana con sólo llegar a casa del trabajo, te cambias y te vas directamente al gimnasio.

Es Martes, llegas a casa después de un día estresante de trabajo y ves de reojo la ropa deportiva ahí cerquita, preparada desde la noche anterior….

Estás cansado y aparece un pensamiento, «me tumbo cinco minutos en el sofá, respiro un poco y me largo al gimnasio. Tu cerebro, que de esto sabe mucho reacciona y te propone una excusa imposible de poder rechazar.

«Si te vas al gimnasio ahora, mañana estarás destrozado y te espera una reunión importante. Mejor descansa hoy  y mañana ya vas al gimnasio pletórico y más descansado».

Y, ¿mañana será diferente?

Cuando queremos crear un nuevo hábito, tratamos de buscar alguna justificación para no cambiarlo y mantener ese hábito durante el tiempo que necesitemos.

Le estamos ayudando al cerebro a que cada vez le cueste menos darnos otra lista de excusas para no ponernos en marcha. Y esto es una cadena que nunca termina.

Pero tienes una buena noticia. Si tomas conciencia de esas excusas y las identificas, puedes rechazarlas y ponerte en acción.

¿Por qué aplazamos para no ponernos en acción?

Nuestro cerebro esta diseñado para sobrevivir, para protegernos. Es muy perezoso a la hora de incorporar un hábito nuevo y buscará la manera de que no se produzca ese cambio, proponiéndonos  cientos de excusas.

Podemos definir el efecto que causa nuestro cerebro al no concluir las tareas que nos proponemos como el efecto Zeigarnik, que es la tendencia por parte del cerebro a recordar tareas incompletas con mas fácil que las terminadas.

Del mismo modo experimentamos una disonancia cognitiva cuando percibimos que tenemos dos pensamientos diferentes que entran en conflicto con nuestras propias creencias incorporando a nuestra mente sentimiento de culpa y decepción.

Y todo esto hace que el cerebro guarde la información de esta disonancia en su disco duro y lo emplee en el futuro, influyendo negativamente a la hora de tomar decisiones.

Cada vez que nosotros tenemos que iniciar una nueva actividad, y tomar un decisión, el cerebro recordará el dolor que supuso dejarla incompleta y procurará evitar ese dolor a través de enviarnos excusas.

Pero también el cerebro reacciona de manera contraria. Si se completa una tarea con éxito, el cerebro guarda esa información positiva y nos la recordará la próxima vez cuando iniciemos una tarea nueva.

¿Cómo superar las excusas?

  • Detente y analiza tu pensamiento, ¿Es eso verdad?,¿Hay otro motivo?
  • Reconoce que es una excusa e ignorala
  • Cambia y ponte en acción. (me pongo la ropa y como estoy cansado sólo iré 15 minutos al gimansio)

Recuerda que esta incomodidad durará poco tiempo. Cuando el hábito esté incorporado en tu vida, dejarás de mentirte a ti mismo.

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Luis Amor

Luis Amor

Técnico en Dietética y Nutrición Humana con más de 5 años de experiencia en centro propio. Coach Ejecutivo certificado por AECOP y Coach Profesional con PnL e Inteligencia Emocional certificado por ICF y ASESCO y especializado en gestión Emocional en la Alimentación​

Si tienes un niño gordo, tú eres el responsable

Si tienes un niño gordo, tú eres el responsable

Si tienes un niño gordo, deja de mirar a otro lado porque tú eres el responsable. No es momento de dramatizar, pero sí de hablar claro de una vez. Estoy seguro (como no puede ser de otra manera), que tu eres lo mejor para tus hijos y ellos para ti. Te admiran y al mismo tiempo observan cada movimiento que haces para intentar copiarlo.

Si eres un padre o una madre con sobrepeso y no pones remedio, lo que estas transmitiendo a tus hijos es que «estar gordo/a esta bien». Si haces ejercicio, pero comes comida basura, tus hijos seguirán tu ejemplo. 

NO TIENES TIEMPO PARA COCINAR

Es el mal endémico de la sociedad actual. Algunos padres dan prioridad a sus trabajos en vez de pasar el tiempo con sus hijos, así de claro. Bajo la excusa de «no tengo tiempo» se compran pizzas y otros alimentos basura simplemente por la pereza que da ponerse a cocinar otros mucho más saludables. 

¿Sabes lo que están aprendiendo tus hijos de esta manera? A cocinar patatas fritas, empanadas, pasta, pizzas y a comer helados.

En este sentido y no menos dramático, con tal de evitar el disgusto o la rabieta de los hijos, es habitual concederles los «antojos y deseos» de estos y sobre todo para acallar los propios pensamientos internos de «soy un mal padre o una mala madre» en el caso de no acceder a sus deseos.

LA TELEVISIÓN

Si, efectivamente, la televisión, la consola…. es un maravilloso “colchón de oxígeno” para algunos padres que evitan así ocuparse de sus hijos por un rato, por estar «demasiado ocupados» en ellos mismos. La televisión fomenta el sedentarismo y reduce el tiempo para dedicarlo por ejemplo a realizar cualquier otra actividad física.

Además de ser un medio para fomentar la ingesta de alimentos poco saludables, tanto la televisión como el uso excesivo de las consolas o los móviles, estos en general,  perjudican la comunicación en el hogar, provocada en la mayoría de casos por el exceso de individualismo o por los diferentes estilos de educación de los padres.

PREMIOS BASURA

Cuando le prometes a tu hijo/a un heladito si se come las verduras, le estas dando un mensaje claro: el helado es algo excelente y las verduras son el paso previo para conseguir el premio deseado.

Me produce tristeza el contemplar como una y otra vez este asunto se intenta abordar enviando a los niños a un nutricionista o a un endocrino, en vez de observar la situación de manera integral y considerar como muy probable que existe un problema emocional con base paterna o materna.

Afrontar este problema con ayuda de un profesional emocional sería una acertada solución para trabajar entre otros puntos la gestión de las emociones, las convicciones limitantes y un plan de mejora de hábitos saludables. Pero del compromiso hablaremos en otra ocasión.

Luis Amor

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Luis Amor

Luis Amor

Técnico en Dietética y Nutrición Humana con más de 5 años de experiencia en centro propio. Coach Ejecutivo certificado por AECOP y Coach Profesional con PnL e Inteligencia Emocional certificado por ICF y ASESCO y especializado en gestión Emocional en la Alimentación​

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El verdadero cambio de hábitos se produce cuando descubres la raíz de lo que realmente te está bloqueando y comienzas a trabajar en ti.