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Si tienes un niño gordo, tú eres el responsable

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Si tienes un niño gordo, tú eres el responsable

Si tienes un niño gordo, deja de mirar a otro lado porque tú eres el responsable. No es momento de dramatizar, pero sí de hablar claro de una vez. Estoy seguro (como no puede ser de otra manera), que tu eres lo mejor para tus hijos y ellos para ti. Te admiran y al mismo tiempo observan cada movimiento que haces para intentar copiarlo.

Si eres un padre o una madre con sobrepeso y no pones remedio, lo que estas transmitiendo a tus hijos es que “estar gordo/a esta bien”. Si haces ejercicio, pero comes comida basura, tus hijos seguirán tu ejemplo. 

NO TIENES TIEMPO PARA COCINAR

Es el mal endémico de la sociedad actual. Algunos padres dan prioridad a sus trabajos en vez de pasar el tiempo con sus hijos, así de claro. Bajo la excusa de “no tengo tiempo” se compran pizzas y otros alimentos basura simplemente por la pereza que da ponerse a cocinar otros mucho más saludables. 

¿Sabes lo que están aprendiendo tus hijos de esta manera? A cocinar patatas fritas, empanadas, pasta, pizzas y a comer helados.

En este sentido y no menos dramático, con tal de evitar el disgusto o la rabieta de los hijos, es habitual concederles los “antojos y deseos” de estos y sobre todo para acallar los propios pensamientos internos de “soy un mal padre o una mala madre” en el caso de no acceder a sus deseos.

LA TELEVISIÓN

Si, efectivamente, la televisión, la consola…. es un maravilloso “colchón de oxígeno” para algunos padres que evitan así ocuparse de sus hijos por un rato, por estar “demasiado ocupados” en ellos mismos. La televisión fomenta el sedentarismo y reduce el tiempo para dedicarlo por ejemplo a realizar cualquier otra actividad física.

Además de ser un medio para fomentar la ingesta de alimentos poco saludables, tanto la televisión como el uso excesivo de las consolas o los móviles, estos en general,  perjudican la comunicación en el hogar, provocada en la mayoría de casos por el exceso de individualismo o por los diferentes estilos de educación de los padres.

PREMIOS BASURA

Cuando le prometes a tu hijo/a un heladito si se come las verduras, le estas dando un mensaje claro: el helado es algo excelente y las verduras son el paso previo para conseguir el premio deseado.

Me produce tristeza el contemplar como una y otra vez este asunto se intenta abordar enviando a los niños a un nutricionista o a un endocrino, en vez de observar la situación de manera integral y considerar como muy probable que existe un problema emocional con base paterna o materna.

Afrontar este problema con ayuda de un profesional emocional sería una acertada solución para trabajar entre otros puntos la gestión de las emociones, las convicciones limitantes y un plan de mejora de hábitos saludables. Pero del compromiso hablaremos en otra ocasión.

Luis Amor

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Luis Amor

Luis Amor

Técnico en Dietética y Nutrición Humana con más de 5 años de experiencia en centro propio. Coach Ejecutivo certificado por AECOP y Coach Profesional con PnL e Inteligencia Emocional certificado por ICF y ASESCO y especializado en gestión Emocional en la Alimentación​

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Las sonrisas con trampa en la red

Sonrisas con trampa en la red

Redes sociales plagadas de palabras motivadoras y frases encantadoras. Algunas de ellas inspiran, sensibilizan y otras humedecen los ojos de algún navegante sensible.

Con intención o sin ella, en la mayoría de los casos, solas se quedan en la red, como una triste frase anónima, vacías de acción, como un caramelo sin sabor. 

Frases con mensaje de amor y libertad que pasan de puntillas en la red y son compartidas a la velocidad de un rayo, como si quemaran en las manos.

Para muchas personas, las redes sociales  son una herramienta de comunicación, para otras son el cobijo emocional perfecto. La frustración, la impotencia, la tristeza y la soledad son sentimientos principales que cubren un manto de vidas insatisfechas.

Vidas que se ocultan tras una pantalla, que buscan mediante la falsa apariencia, ser aceptados en un grupo y que publican fotos sorprendentes con una sonrisa con trampa y esperan como si de un “oscar ” se tratara,  la preciada estatuilla del “like”, premio al mejor disfraz. 

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Luis Amor

Luis Amor

Técnico en Dietética y Nutrición Humana con más de 5 años de experiencia en centro propio. Coach Ejecutivo certificado por AECOP y Coach Profesional con PnL e Inteligencia Emocional certificado por ICF y ASESCO y especializado en gestión Emocional en la Alimentación​

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El precio por sentirte culpable

El precio por sentirte culpable

El precio por sentirte culpable

¿De qué sirve la culpa?. La culpa no sirve de nada. Creemos tanto en la necesidad de la culpa que cuando cometemos un error consciente o inconsciente tenemos que sufrir para compensarlo. .

Si llego media hora tarde a una cita, rápidamente mi ego se activa diciéndome que eso está mal y tenemos que sufrir por ello. Si nosotros creemos que sufriendo estamos corrigiendo algo que nos hace sentimos culpables, pues sufrimos.

Y al mismo tiempo, dependiendo de cuál haya sido el tiempo del retraso, ponemos mayor o menos cara de sufrimiento a la otra persona para que esta nos vea. Y esta su vez, la otra persona está esperando que suframos y nos disculpemos. Es la moneda de cambio que tenemos que pagar.

Por eso no queremos ver los errores que cometemos. Preferímos que los cometa otro para que sea el el que sufra el.

Si pudiéramos deshacer la ecuación, "cometo un error y sufro para corregirlo" comenzaríamos a aprender y veríamos nuestros errores con naturalidad y en vez de aplicar la culpa aplicaríamos la conciencia y la empatía.

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Luis Amor
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Cuando el aliado se llamado ego

un aliado llamado ego

Cuando el aliado se llamado ego

¿Qué es el ego?. La RAE dice que es la valoración excesiva de uno mismo. Si salimos a a calle nos damos cuenta de lo que en realidad es el ego. Una parte del ser humano con muy mala fama. Precisamente por eso y por su desconocimiento, se piensa que el ego se puede eliminar y es justo es lo contrario. Podemos conseguir que sea nuestro aliado porque en realidad esa es su función primaria.

La función del ego es avisarnos cuando vamos en contra de nuestra esencia, en contra de lo que somos. Nos avisa cuando nos alejamos del amor. Cuando nos emperramos en tener razón siempre, estamos renunciando a ser felices. Cada vez que nos enfadamos, entramos en ira, en miedo,  o desden, ese es nuestro ego.

No nacemos con un mal ego. Este se va transformando en nuestro enemigo a en la medida que nosotros nos desconectamos de nuestra identidad. Y tiene su origen con la educación de nuestros padres, abuelos, educadores y la sociedad cuando no nos da espacio para que seamos lo que queremos ser.

Fuera, en la calle, hay personas que critican o están siempre de mal humor, o no se fían de nadie. No se fían porque en realidad de quien no se fían es de ellas mismas. Y lo están espejando fuera.

Pero lo fácil es poner en el de enfrente la culpa de nuestra situación en vez de hacernos cargo y responsabilizarnos nosotros.Sólo cuando lo hacemos y lo pensamos nos damos cuenta de cuál ha sido el motor, el detonante que nos ha llevado a esta situación.

Es ahora cuando el aliado se llama ego Por lo tanto, el ego no es malo ni bueno. Es como un semáforo en ámbar que nos avisa  cuando nos estamos alejando de nuestro ser y de nuestro amor. Nos avisa para decirnos que tenemos una carencia o algo en nuestra vida que tenemos que sanar. 

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Luis Amor

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