El apego emocional en la sociedad

En el mundo en general pero sobre todo en nuestra sociedad occidental, nos han educado, seguro que con buena intención, en el apego emocional. Nos han educado y enseñado que el amor es apego. Si amo a alguien, tengo que estar muy apegado a él o a ella, tengo que sentirme triste cuando esa persona se va. Y tengo que sentir dolor si esa persona se aleja de mi vida.

Todos nos hemos entrenado así y lo hemos asumido de nuestros padres y abuelos, de nuestros familiares y compañeros de trabajo, del colegio.

Incluso muchas películas son una fuente de entrenamiento increíble a los apegos emocionales. Asumimos sin darnos cuenta en nuestro inconsciente escenas o valores que con el tiempo quedan instaladas en nuestro interior. Incluso llegamos a relacionarnos así con las personas y con las cosas.

La libertad es un estado mental

Por lo tanto tenemos que aprender a desapegarnos de la vida. Porque el desapego es libertad. Libertad de romper ciertos patrones o normas establecidas. Libertad de elegir y no hacer lo que socialmente se dice que hay que hacer.

Libertad en lo que opinen o dejen de opinar los demás sobre mí. De lo que piensan de la vida y de cómo se hacen las cosas.

Libertad en cambiar mis propios hábitos adquiridos, sociales culturales y familiares. Hábitos adquiridos a lo largo de la vida, que en realidad no me la facilitan, sino que me la perjudican.

Nos apegamos al amor y también a las cosas, porque nos entrenaron  a creer y enfocar nuestra atención en conseguir cosas fijas y permanentes y que no se pierdan, (dinero, hipoteca, trabajo, jubilación, coche, éxito, etc). Y además nos entrenaron a poseer.El apego emocional en la sociedad

Y cuando pongo la atención en esas cosas que yo creo que no se pueden perder, estaré sufriendo, puesto que en realidad todo en la vida cambia y está en movimiento.

Si enfoco toda la energía de mi vida en que todo este correcto y bien, estaré apegado a todo lo establecido como normal, (casa, trabajo, sueldo,pareja, marido, mujer, coche), con lo cual estaré sufriendo.

Si lo que deseas es tener un buen futuro pero no puedes dejar de pensar en el, comienza por fíjarte en el presente. Si te fijas en el presente, podrás adivinar el futuro. Si tu presente actual no es demasiado bueno, no pienses en el ¡ay, Dios mio, que será de mí en el futuro”  y comienza ya a cambiar tu presente.

Me parece de una gran ilusión pensar que el presente es de una manera y el futuro de otra. La energía, el foco y la actitud que tienes en el presente es lo que está determinando tu destino en el futuro.

Recuerda, vive cada instante del presente para ir elaborando tu futuro, pero no te apegues a las cosas establecidas en un guión.

Disfruta de tu tiempo libre, de tus hijos, de tu trabajo, de tu familia y amigos. Se curioso con la vida. Olvídate de ser tan productivo con tus resultados y con los retos. Te estarás apegando a ellos y estarás sufriendo en el proceso.

Envejece tu cuerpo pero no tu interior

Me resulta curioso pensar que estamos acostumbrados a ponernos retos sobre todo deportivos, pero muy pocos espirituales (ejemplo: leer un libro cada semana o adquirir nuevos talentos que antes no teníamos). De esto retos nadie dice nada.

Cuánto más ejercitas la mente, cuánto más creas y mueves la energía emocional, más ideas se te ocurren y mayor energía tienes. Todo esto te servirá para que te sientas mejor, más satisfecho. Conseguirlo no es fácil ni cómodo, pero te va a fortalecerá como persona.

El apego emocional en la sociedad

Cuando vas teniendo estos nuevos retos en la vida, empiezas a acostumbrarte y a sentirte más cómodo dentro de esa incomodidad, e incluso disfrutando, puedes equivocarte alguna vez. Porque haces lo que deseas hacer, porque no sigues las normas ni los patrones establecidos.

Tienes que permitirte fallar alguna vez, es una manera de aprender.

Mucha gente piensa que cuántos más años pasan uno/a se va deteriorando y de esta manera la vida se va terminando. Las expresiones como ” no me preguntes la edad” o ” a partir de cierta edad yo no la digo”, van en esa dirección.

¿Qué es lo único que se deteriora con el paso de los años?

Se deteriora nuestro cuerpo. Es por eso por lo que estas personas concentran toda la atención en el deterioro de su cuerpo como el deterioro como ser humano. “me estoy haciendo viejo”.

Es necesario por tanto, trabajar la energía interior. Concentrar la atención en el interior de cada uno de nosotros, siendo conscientes y aceptando la vida como viene. Cuidando la alimentación, descansando y haciendo ejercicio. Pero no poniendo la atención en tu cuerpo sino en tu interior y aceptando el deterioro normal por el paso del tiempo.

Suélta el apego a lo físico y ábrete a la sabiduría interior. Haz que cada día sea diferente, sé curioso con nuevas cosas, sé más inteligente y aprende algo nuevo.

Y deja pasar el tiempo, sólo así, al cumplir años, tu cuerpo estará más deteriorado pero tu mente mucho más joven.