EL BLOG DE LUIS

"Nunca soñé con el éxito. Trabajé para llegar él. "–Estée Lauder

La verdadera revolución de este planeta sólo tendrá lugar cuando cada uno de nosotros se haga dueño de su destino profesional.

Lo que más hacemos en nuestro día a día es tomar decisiones. Nuestra vida es consecuencia directa de todas esas pequeñas decisiones que hemos tomado.

Comentarios despectivos o sexistas bajo la apariencia de parecer una broma. Críticas en la forma de vestir, ya sea por exceso o por defecto,  miradas ofensivas, silbidos y gestos al pasar una mujer por delante….

En una discusión, hay personas que nos echan en cara que aquello que hicimos hace dos días no estuvo bien. ¿Te ha pasado alguna vez?. Personas que viven desde el pasado y desde ahí te ven. No saben percibirte desde el aquí y ahora.

Convéncete, no eres una superwoman. Por mucho que te empeñes en llevar perfectamente la casa y el trabajo y encima hacerlo bien, al final esta lucha te pasará factura. Asi que detente.

Muchas mujeres pretenden conseguir este mito casi inalcanzable con el riesgo de padecer finalmente el síndrome del agotamiento femenino.

Lo que me gustaría escribir en este artículo son las ventajas de desapegarte en la vida. Porque el desapego es libertad. Libertad de romper ciertos patrones o normas establecidas. Libertad de elegir y no hacer lo que socialmente se dice que hay que hacer.