El precio por sentirte culpable

¿De qué sirve la culpa?. La culpa no sirve de nada. Creemos tanto en la necesidad de la culpa  que cuando cometemos un error consciente o inconsciente tenemos que sufrir para compensarlo. .

Si llego media hora tarde a una cita (por poner un ejemplo leve), mi ego se activará y me dirá que tengo que sufrir. Si nosotros creemos que sufriendo estamos corrigiendo algo que nos hace sentimos culpables, pues sufrimos.

En el ejemplo, dependiendo de cuál haya sido la tardanza en llegar, ponemos mayor o menos cara de sufrimiento a la otra persona para que esta nos vea. Y esta su vez, también espera que suframos por llegar tarde. Es la moneda de cambio que tenemos que pagar por cometer el error de llegar tarde.

Por eso no queremos ver los errores que cometemos. Preferímos que los cometa otro para que sea el el que sufra el.

Si pudiéramos deshacer la ecuación, "cometo un error y sufro para corregirlo" comenzaríamos a aprender y veríamos nuestros errores con naturalidad y en vez de aplicar la culpa aplicaríamos la conciencia y la empatía.

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