La compasión y la fuerza del ego

En una discusión, hay personas que nos echan en cara que aquello que hicimos hace dos días no estuvo bien. ¿Te ha pasado alguna vez?. Personas que viven desde el pasado y desde ahí te ven. No saben percibirte desde el aquí y ahora.

Porque si a mí me vas a juzgar en relación al pasado, si me vas a percibir en relación a lo que fue o si me reprochas que hace dos días yo dije tal cosa, concédeme el deseo de mandarte al carajo.

¿Quién no ha hecho algo mal en el pasado?, ¿Existe alguien que nunca se haya equivocado alguna vez, alguien que nunca ha juzgado, haya atacado o se haya defendido?

Estoy seguro que muchos dirán “yo nunca he hecho eso”. En las formas puede que no, es decir físicamente, pero en su mente juzga, critica y hasta ataca alguna vez. Porque la realidad es que hay personas que dicen tener autocontrol pero dentro de su mente tienen una auténtica escombrera, que casi es peor.

Observa tus pensamientos. En todos nosotros existen también pensamientos de ataque pero, ¿sabes cómo superarlos?. Siendo compasivos con nosotros mismos.

De niños nos juzgaron, nos educaron y nos dijeron que nos portásemos bien, que si esto es bueno y esto es malo, esto es lo correcto o esto lo incorrecto. Esto se hace y esto no se hace.

La compasión y la fuerza del ego

¿Qué hicimos nosotros?

Buscamos la aceptación de nuestros padres, de nuestros profesores y compañeros de clase. Y buscamos la manera de encajar en este mundo enfermo, negándonos a nosotros mismos y ordenando las cosas en función de lo bueno y lo malo.

Interiorizamos que si estamos alegres es aceptable y si estamos tristes es inaceptable. Si sonreímos y contentamos a los demás es aceptable, pero si regañamos o mandamos a paseo a alguien, es inaceptable y de personas maleducadas.

Es en este momento cuando no nos permitimos ser, nos negamos a ser nosotros. Por ejemplo, si estamos sintiendo una emoción de ira, necesitamos sacarla, dar el espacio a esa emoción.  Somos conscientes que el que se enfada es nuestro personaje, es nuestro ego, porque nuestro ser esencial solo puede sentir amor.

Sin embargo, ¿Que hacen muchas personas que se consideran evolucionadas o desarrolladas?

Reprimen esa ira y juzgan a alguien cuando la manifiesta. De tal modo que no están amando a esa persona.

¿Porqué no podemos ser compasivos con nosotros mismos?

¿Porqué no podemos tener el beneplácito de equivocarnos?

¿Porqué no podemos querernos en el todo que somos sin tratar de hacernos mejores y educarnos unos a otros?

¿Te das cuenta que siempre queremos tratar de educar y mejorar al otro?. Si se supone que estamos avanzando hacia una conciencia de unidad, ¿Porqué no podemos ser compasivos con el otro ?

Cuando vemos en el otro algo que nuestro ego juzga como correcto o incorrecto, ¿porque no le dejamos ser como es?La compasión y la fuerza del ego

Si está enfadado, igual necesita cariño o está sintiendo dolor. ¿No es más compasivo acoger su enfado y decirle “no pasa nada”, que señalarle con el dedo y juzgarlo como inconsciente o poco espiritual?.

Sigo viendo personas que continúan considerando las cosas buenas o malas y siguen queriendo educar a los demás. ¿No hemos tenido ya bastante con lo que la sociedad y nuestros padres hicieron con nosotros, con su mejor intención, pero juzgándonos desde pequeños y etiquetándonos entre esto es bueno y esto es malo?.

¿No podemos dejar de juzgar a nuestro hermano?. Igual estoy viendo en el algo que yo ya he superado, pero el aún no lo ha hecho. Yo tengo un millón de cosas no superadas y el me está acogiendo tal y como soy. Y ¿yo pretendo demostrarle, enseñarle y mejorarle?

Permítete ser imperfecto, decir que tienes miedos e inseguridades. Permite a los demás ser como quieran ser en vez de adoctrinar, mejorarles, educarles y cambiarles.

Y cuando alguien expresa dolor, o se sienta mal por algo ¿porque no somos capaces de acoger a esa persona y darle amor y cariño, en lugar de tratar de cambiarla y decirle “eso no te tendría que molestar”. ¡Claro que no le debería de molestar! . Está claro que es algo propio que le falta por trabajar….

Pero, ¿donde está tu compasión cuando la gente te pide ayuda?, ¿Donde está tu amor?

En este proceso en el que todos estamos aprendiendo, tenemos que darnos permiso en expresar nuestras emociones, y sumergirnos en ellas, porque detrás de esa emoción hay una sanación y es necesario dejarnos fluir, permitiéndonos mostrar también nuestro enfado y darle ese espacio, aunque sea el ego el que trascienda en ello.